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November 30 LENGUA FEMINISTALlevo unos pocos días oyendo, sobretodo en la radio, auténticas barbaridades al amparo del feminismo. Me perdone el feminismo serio que se quiere ocupar de los verdaderos problemas y desigualdades sociales y laborales, pues aunque no me dirija a él, pudieran sentirse aludidos por el letrero de feminismo. Y es que hay algunas personas que bajo ese letrero están haciendo mucho daño a un verdadero pensamiento como este. Bajo el feminismo hay quienes están defendiendo la feminización de la lengua, y este es el asunto, no otro. Espero quede claro.
Ese pseudofeminismo inculto viene propagando la idea de feminizar palabras masculinas como si fuera cuestión de género sexual, y haciendo eco, ahora en la lengua, de algún tipo de discriminación machista y sexismo. Quienes así hablan parecen no entender que una cosa es el género de la gramática y otra el género sexual. Por eso dicen que hay que acostumbrarse, por ejemplo, al uso de "albañila" y otras patadas semejantes. Yo me pregunto, ¿qué hacemos con las palabras que son femeninas gramaticalmente? Aún peor, palabras que aglutinan a todo ser humano, como "persona" -que es femenino-, ¿por qué no decir "el persono"? Son ganas de querer ver machismo donde no lo hay, sin ocuparse de aquellos ámbitos donde, con machismo o sin él, existe desigualdad entre sexos. Pero agarrados al burro, defienden que sólo es cuestión de costumbre, que ahora claro que nos suena raro, pero que con el tiempo se asentará el uso. Lo que se está confundiendo en todo esto, además del morfema de género femenino/masculino o el género indicado por el determinante con el género sexual, es el plano morfológico con el plano semántico. Una cosa es la formación de palabras y otra muy distinta la acepción semántica. Como ya he dicho, persona es femenino gramaticalmente, pero semánticamente incluye los dos géneros sexuales humanos. La cuestión no es, entonces, alternar la "a" o la "o" al final de la palabra, o los artículos "el" y "la" antecediéndola, sino la inclusión semántica de ambos géneros sexuales en la entrada del diccionario. Por otro lado, es cierto que el uso y costumbre va evolucionando la lengua frente a la rígida norma; pero de forma espontánea, como así fue desde el latín vulgar y no del latín culto-normativo. Sin embargo, el reparto de folletos y propaganda de todas estas atrocidades de incultura pretende forzar esa espontaneidad. El uso y costumbre termina por obligar, más tarde o más temprano, a ir variando el diccionario, tanto el plano léxico, como el semántico; pero son cambios que no se pueden forzar a golpe de barbaridad declarada.
El caso de este pseudofeminismo sexo-gramatical sólo se fija en el caso de palabras de oficios, sin percibir que tales palabras siguen el mismo curso que el resto, de modo que ¿por qué sólo aplicar sus proclamas a unas palabras y no a otras? Mejor aún, ¿por qué no lo cambiamos todo al neutro, y así ni para unos ni para otros? Insistiré que no es la palabra, sino el uso individual y la acepción semántica los que han derivado en casos al sexismo. Efectivamente, se usa el femenino de animales como insulto -"zorra", por ejemplo- dentro de la lengua vulgar. También femeninos y masculinos -"cerdo" y "cerda". ¿Qué tiene que ver esto con el masculino y femenino gramatical? Nada. El manido ejemplo del "coñazo" y el "cojonudo" está en la misma línea: ¿sexismo vulgar o sexismo lingüístico?
Por otro lado, continuamente estos correctores de la lengua hablan de "sexismo en el lenguaje", donde debieran decir "sexismo en la lengua". Porque lenguaje es cualquier sistema de signos y normas de combinación para la comunicación -incluye el braille o el lenguaje de los sordo-mudos. Lengua es cada uno de los usos específicos -francés, alemán, sordo-mudos etc. Tendrán que decir, entonces, "sexismo en la lengua española", acaso. Pero, ¿con sinceridad podemos acusar a toda la lengua española por la parte semántica y del uso vulgar que se hace de ella? Podemos fijarnos en que los femeninos y los masculinos varían en distintas lenguas y se intercambian, como, por ejemplo, "El sol" en español y "Die Sonne" en alemán, como nuestra "luna" es "Der Mond", o los cambios según los casos en la declinación del artículo. Será que el alemán es menos sexista y hemos de cambiar todo el español a la raíz germánica frente a la latina, sólo porque ellos tratan en femenino lo que nosotros tratamos en el infame y sexista masculino. Por aquí sigue siendo el sentido semántico o el uso vulgar y no la lengua como tal.
Es habitual también, por último, cruzarse artículos en que se duda y se dice "el supuesto génerico hombre". Reconozco que sobre esta palabra empieza a parecer ya algo muy culto el decirlo frente al analfabetismo. Pero no se puede dudar de ser génerico etimológicamente, una vez más, por el uso vulgar y, sí, sexista, de la palabra al haber logrado introducir "varón" dentro de sus acepciones. En la raíz latina está más que diferenciado el "vir" del "hominem". Vaya, empero, un argumento para este feminismo que etimológicamente es más correcto: el hecho de que la "virtud" -virtus- esté precisamente sojuzgado al "varón" -vir- y no a la mujer -mulier- o al hombre, aunque en su uso de hoy se convierte en femenino como "la virtud".
Creo que se comprueba lo peregrino e inculto de estas discusiones gramatico-semánticas a través de los simples ejemplos. No es ser purista, pues acepto los cambios de la lengua formal desde la espontaneidad de la lengua vulgar hablada. No pretendo sujetarme a la norma, pero tampoco estoy dispuesto a que se empleen argumentos contra la lengua encubiertos en una clara y franca ignorancia de la misma y se utilice la incorrección del pueblo o los cambios semánticos para revolver en el fondo de una de las lenguas más ricas de todo el planeta sólo por un pseudofeminismo que no pasa de ser una moda actual. Hay otro feminismo, mucho más respetable y serio que comprende estas barbaridades y no se adscribe a la época. Este otro feminismo es el minoritario, menos vistoso, espectacular y llamativo, que exige bastante más inteligencia y reflexión, mayor conocimiento histórico y real. El problema, como siempre, es no querer pensar y rehuir esta exigencia, cayendo en la vaguería mental cuya consecuencia directa es la pura ignorancia.
La ignorancia puede muy bien ser, y socráticamente así lo hemos descubierto, una situación natural primera de toda persona; lo que nunca puede ser es estación de término por no seguir su reconocimiento. Hoy, sin embargo, luce más encubrir la pura ignorancia y la falta de su reconocimiento, con una aparente inquietud más quieta y estática que nunca. ¡Sapere aude!, que se dice, y efectivamente, con cosas como estas, el saber se ha vuelto toda una osadía y atrevimiento.
Hec November 28 EL PERFUME: UNA MALA ADAPTACIÓNNo es mi oficio ser crítico de cine. Piénsese que hablo más como espectador incauto que una vez entró en una sala a ver una película de esas que llamamos "mala". Pero el problema no es que la película sea mala, sino que es una pésima adaptación de una más que buena obra literaria. A partir de ahí no hablaré como espectador incauto, sino como lector ofendido. Váyamos por partes.
Hay que decir que se ha tomado el título al pie de la letra, llevando sólo a la pantalla eso de la "historia de un asesino", subtítulo, por otro lado que ignoro si pertenece realmente a la obra original de Süskind o si se lo han inventado. Una cosa es cierta, de todas formas, y es que aún siendo verdad tal subtítulo en la novela, es un rasgo que toda la crítica literaria, y todavía mejor, los buenos lectores, hemos pasado por alto siempre. Las traducciones, al menos, no lo incluyen. Algo así ya nos prepara para el abismo que separa novela y adaptación cinematográfica, y en torno a ello gira casi todo este error de rodaje. Y es que, en la obra de Süskind, el asunto del asesino no deja de ser algo accesorio del propio clima de la novela sin que nunca llegara a ser el verdadero centro de la misma. Sin embargo, Tom Tykwer ha dejado que su proyecto tirase por esta calle tan desviada de ir a dar el taquillazo aprovechando la sombra de la obra de Süskind, viniéndonos a contar una especie de Jack "El destripador" en Jean-Baptiste Grenouille, mezclado con cierto aire de protagonista tarado y marginado. El personaje protagonista de la novela es absolutamente maltratado en la cinta, sin llegar nunca a expresarlo tal cual es en aquella, sin traspasar los rasgos superficiales de una lamentable infancia y un extraño don. Apenas una escena muestra las diferencias sociales que la novela marca a cada página y que enlaza al Grenouille que malvive como puede con las altas capas a través de los perfumes: el gran don de un donadie maltrecho es un excelente olfato y aprecio para todos los olores incluidos los perfumes caros en que gastan sus dineros las señoras. Tampoco se recoge el hecho de que el perfume de más éxito, el que crea Peliester -competidor del perfumista Baldini que acoge a Grenouille-, se llama Amor y Psique, con todas sus connotaciones para el desarrollo de la obra, en tanto que no pasa el examen del gran olfato del protagonista ante la atónita mirada de Baldini. Es más, este punto que es crucial en la relación con Baldini, un perfumista que ha perdido su inspiración, en Tykwer queda reducido a las cien formulas que Grenouille le proporciona a cambio de los secretos del oficio, donde el principal -y que Baldini desconoce- es el de reterner las esencias. De hecho, como en toda tragedia, el fantástico don que le ha sido concedido conlleva una cruz: no poder ser amado por otros, cuya razón no es otra que la que se descubre en la cueva; Grenouille no tiene olor, pasa desapercibido incluso hasta ese momento para sí mismo. En la creación de su olor, de su perfume, con el que logre el deseo de los demás para sí, es donde surge accidental pero necesariamente la cuestión del crimen. Olor y muerte se dan de la mano en una primera víctima que mata "sin querer" y hacia la que es atraído por el atractivo de su olor que lo termina enamorando; por entonces, todavía no se ha percatado de su carencia. Esto ocurre en la cueva, momento principal de la obra de Süskind que, en la película se resuelve en un par de minutos con una voz de narrador que sirve para ir saltando páginas y páginas. Eso sí, además de recrearse en lo accidental del asesino, los mayores minutos se los lleva una orgía sexual, ralentizada y pormenorizada, frente al escaso tiempo que se dedica a los aspectos fundamentales de la novela -en caso de que estos sean atendidos.
Sólo puede aprobársele el comienzo de la cinta, donde sí logra expresar la sordidez de la plaza Rue ax Fers muy cercanamente a como es mostrada en Süskind. Pero todo lo demás, a pesar de haberse juntado todos los elementos y personajes de la obra, no se han conjugado ni trabajado en un buen guión de adaptación, resultando como en el caso Frankestein: aún habiendo juntado todo lo que compone la vida humana, e incluso habiendo podido darle vida, no se crea sino un monstruo, al caso, una adaptación abominable.
Viviendo, como vivimos, en la época de la imagen, me preocupa pensar que vaya a haber gente que crea haber salvado la papeleta de leer a Süskind yendo al cine a presenciar semejante bodrio. Me consuelo pensando, que quizás a unos cuantos les mueva a leerse la novela, y en consecuencia, a descubrir el engaño de Tom Tykwer.
Hec November 27 EL MALTRATOResulta, en discurso que oigo hoy al presidente Rodríguez Zapatero, que el maltrato no es otra cosa que una lacra machista. Al menos leo esto en sus palabras y en su famosa ley de género. Por eso nuestro presidente parece sólo observar el maltrato físico, sólo el que se dirige del varón a la mujer, y sólo el producido por criterios machistas. Así es también su ley, y así son sus nefastos resultados. Se denuncia mucho, sí, pero la denuncia no detiene el delito y menos impide la falsedad y el perjurio. Y es que el asunto del maltrato no puede plantearse desde una visión tan parcial, superficial y desde un criterio de género, o lo que es lo mismo, el error es de base. La lucha de nuestro presidente, sin embargo, casi parece consistir más en convencernos de que esa es la descripción del fenómeno al que asistimos cada día que en tratar de ajustarse a una realidad que va a costar mucho desviar de su curso actual. Ya dije que una ley no puede contener, en tanto que emanada de la constitución, un criterio de diferenciación sexual en el que la víctima sea considerada per se mujer y el agresor el varón. ¿Por qué? Por los efectos negativos ya producidos, dejando a parte de la sociedad desprotegida al no regirse por criterios de persona o ciudadanía -donde entrarían también las parejas homosexuales-, así como facilitando la denuncia falsa y despechada. Digamos que se pasa por encima -y no digo por otro sitios- la igualdad ante la ley y la presunción de inocencia. Pero es que además, el maltrato físico, dentro de la gravedad y el daño que representa, es consecuencia directa, y no simple causa, de situaciones anteriores. En esas situaciones anteriores, la publicidad del gobierno sólo cuenta con las manifestaciones exteriores del grito, la discusión o el insulto, y no la propia situación psicológica de subyugación ya por superioridad de una mente sobre otra, ya de inferioridad de otra bajo la una. Estas situaciones, como cualquier mente inteligente comprenderá, no se detienen ni se impiden por medio de una ley tan débil, cuando responden a meros impulsos no razonados de unos individuos sobre otros. La pena impuesta a alguien no escarmienta ni al alguien ni a ningún otro, y menos cuando el agresor sólo va a percibirlo una vez consumado el acto de agresión -en muchos de los casos, tal percepción lleva al suicidio. Añadamos que nunca podemos considerar que la mente superior sea siempre la del varón o la inferior la de la mujer, puesto que existen casos -y no son pocos- en que es la mente inferior de puro impulso animal la que reacciona violentamente de forma física a presiones, actos y situaciones intolerables psicológicamente, derivando todo en una agresión delictiva en que no han sido criterios machistas los que la han desencadenado. Pero con todo, a la sociedad sólo se traslada que una mujer ha sido brutalmente asesinada por su conyuge o pareja, importando poco todas estas posibilidades que caen en un margen muy amplio de la ley, la conciencia y, sobretodo, la realidad creada a la opinión pública, lo cual favorece la falta de entendimiento del fenómeno como tal.
Los hechos son que siguen muriendo personas a manos de sus cónyuges -y familiares- y que ahora vamos privando de libertad, igualdad ante la ley y presunción de inocencia a otras personas falsamente acusadas en el menor tiempo posible. Esto no ha mejorado, incluso ha empeorado radicalmente para todos. Básicamente porque no se tienen en cuenta las causas reales sino que sucesos distintos que están dentro de un mismo delito se aprietan bajo las mismas categorías por los rasgos exteriores, criterios de diferenciación y un porcentaje de cantidad ante la gente. Es lógicamente triste que sea así, pero lamentablemente cierto cuando es la política la que trata de lavarse la cara ante la sociedad. Mujeres y varones, personas y ciudadanos todos iguales ante la ley en derechos y deberes, merecemos un mejor trabajo y un mejor juicio de nuestros gobernantes, y no que nos convenzan de que algo tan grave y comlejo en realidad parezca algo tan tonto como superficial.
Hec November 25 "CONSECUENCIAS GRAVES"El asunto ETA con el gobierno de Rodríguez Zapatero empieza a sonar a bufonada, a chiste malo y a ofensa. Al margen de que lo llaman "proceso" cuando, según el gobierno, no se ha procedido nada -eso sí, solo cuando se les pregunta, porque el resto de veces dicen aquello de que el proceso marcha bien-, más importante es lo que a su alrededor ocurre. Y es que el propio gobierno se comprometía a que si existiera alguna forma de violencia, y si no se abandonaban las armas antes, no habría nada que hacer. Pero ese proceso continua aunque nunca haya empezado -según el día-, aún cuando no hay ni de lo uno ni de lo otro. Porque, digo yo, si los franceses confirman que ETA es la autora del robo de ¿300? -ya no recuerdo la cifra exacta- armas, o como estamos acostumbrados, será que los franceses son la ultraderecha que también están en contra de la paz, o lo más evidente, que ETA no sólo no abandona las armas, sino que se re-arma. Este asunto de las armas se investigaba a la par que Rodríguez Zapatero llevaba "su" proceso -porque siempre hace suyo lo que no lo es, tipo estatuto- a Europa y lograba respaldo, cuando lo lógico hubiera sido, para empezar, no internacionalizar el problema, pero ya que se hace, al menos retrasar la reunión hasta que se confirmase si ETA, más que renunciar a las armas, se estaba re-armando. Pero para Rodríguez Zapatero era más importante el respaldo y las palmaditas en las espalda europeas antes que enfrentarse a los movimientos ajedrecistas de ETA. Lo único que se hizo al respecto fue aquella solemnidad de palabras: habrá consecuencias muy graves.
Pues bien, una vez que confirman las autoridades francesas que ETA es la responsable, primero el ministro Rubalcaba decía que una de esas consecuencias era obvia, los autores serían perseguidos por la justicia. Pensábamos todos que habría algo más después de esa una tan obvia. La vicepresiendenta confirmaba esa consecuencia tan obvia. Todos seguíamos esperando; y en esa espera tan larga, empezamos a pensar que el presidente dijo lo que dijo con solemnidad y firmeza aunque nada tenía en la cabeza, aunque por detrás cruzaba los dedos para que no hubiese sido ETA. Hoy por fin escucho a Rodríguez Zapatero decir la una tan obvia de Rubalcaba, y sólo esa una tan obvia: se perseguirá por la justicia a los autores del robo, pero sólo a los autores. Vaya entonces la pregunta: ¿esa es una consecuencia gravísima? Yo, tonto que es uno, pensaba que eso no es una consecuencia grave, sino que es algo normal que al delincuente que comete un delito le persiga la justicia y se le aplique las leyes conforme a su delito. ¿Va a resultar que es algo excepcional que esto ocurra? Una vez más en las palabras del presidente sólo está el aire que exhala al pronunciarlas, una vez más ¡chufla! De nuevo hemos estado todos esperando, cuando debería haber sido algo inmediato y mejor llevado, para llevarnos un chasco presidencial de altura. Habrá consecuencias graves, no lo dudo, lo que no tengo claro es quién las sufrirá. Quizás los demás en algún nuevo atentado. Pero lo más grave no serán entonces las consecuencias, sino las causas, todo lo anterior, toda la impostura y ceguera -autoimpuesta- de un gobierno que hace las cosas a salto de mata, a voz de pronto, sin ningún as en la manga, acaso un joker de sonrisa burlona.
Hec November 14 DISCURSO DE ALIANZAHoy, en un rato de asueto que tomo entre correcciones de ejercicios y examenes, café en mano he estado leyendo íntegro el discurso con que nuestro presidente, José Luis Rodríquez Zapatero, clausuraba los trabajos del Grupo Alto Nivel para la Alianza de las Civilizaciones. Con tiempo de reflexión, empiezo a pensar lo leído y descubro que el presidente y cabeza visible del proyecto de la Alianza de Civilizaciones, una vez más, cae en el error de ver las cosas blancas o negras; al caso: o Alianza de Civilizaciones o tesis de conflicto cultural. Dicho de otro modo, quien no está conmigo, está contra mí, y sobretodo, contra la paz, la concordia y el entendimiento. Al menos esto en el primer párrafo del texto, como si no existiera más tesis, pensamiento, desarrollo o posibilidades; como si esa Alianza que propone, y a pesar de atribuirla solidez, tan etérea -aún no he comprendido bien de que se trata y miren que lo he intentado-, fuera el único camino de baldosas amarillas que nos lleve a Kansas y todo lo demás nos lleve hacia casa de la bruja mala, o peor, a un infierno cultural. La solidez que Rodríguez Zapatero atribuye a su Alianza no es, ni más ni menos, que apuntar tantos y muescas en la banderita de la paz con los gestos de un pueblo como el español, dados muchos antes de, si quiera, haber oído el tal proyecto. El presidente lo reconoce:
En muchas ocasiones el trabajo de los dirigentes políticos consiste en hacer
oficial lo que los ciudadanos ya practican en la vida cotidiana de sus sociedades.
O también:
Sin embargo, no faltan en el mundo real ejemplos de convivencia entre las personas
de diferentes culturas y religiones. Lo que faltan son palabras que den cuenta
de sus historias de convivencia y entendimiento
Y así, la solidez y demostración del éxito del proyecto van desde la pacífica transición de la ciudadanía española -que no política, y me parece bien que el presidente lo puntualice, porque Suarez no se movía entre muchos demócratas- hasta el ejemplar comportamiento de los ciudadanos tras los atentados de Madrid, refiriéndose en este último caso a que no hubo linchamiento de islamistas, xenofobia, y no tanto a la violencia política azuzando a la violencia civil que entre el 11 y el 14 -incluso aún hay coletazos- se sufrió en las calles. Claro que, esto último, no fue ejemplo de comportamiento pacífico y es obvia la razón de que lo silencie y lo calle en su discurso. Efectivamente que los que verdaderamente han hecho el trabajo de entendimiento antes de la iluminación del presidente ha sido la población. Él sólo lo hace oficial, es decir, lo constata, pone las palabras y nos da su aprobación. ¡Muchas gracias, señor presidente, por el aprobado!
Pero le ha salido al presidente una vena filosófica, y frente a la acusación de utopismo ha opuesto él la de pesimismo:
Es más, hay quienes han considerado al proyecto de la Alianza de Civilizaciones un sueño ingenuo
y bien intencionado, como si sólo el pesimismo fuera el heraldo del realismo, como si sólo la
desesperanza tuviese la sólida consistencia de la cosas, como si sólo las palabras amargas pudieran
describir el mundo en el que vivimos.
que no es otra cosa que volver a decir el "o conmigo o contra mí" que vimos antes. Y sí, tiene razón en que el pesimismo no es el heraldo de la realidad; tampoco el utopismo. Pero otra cosa es, no el hecho de mirar la realidad con pesimismo, sino que la realidad misma nos mire a nosotros con pesimismo, agitando la cabeza de lado a lado, desaprobándonos. En esto ya no caben heraldos, si es la realidad misma la que nos juzga del mismo modo a lo largo de toda nuestra historia. Contra la ejemplaridad ciudadana -si se mira con cuidado, no tan ejemplar en algunos casos citados, y en los no citados también- están los pensimistas de los intelectuales, políticos y "creadores de opinión -conste que no me considero aludido en ninguno:
Si los emigrantes, los trabajadores, los estudiantes y los vecinos de los barrios son capaces
de encontrar sus culturas y los instrumentos para el entendimiento cercano y cotidiano,
para la convivencia más próxima, para la interacción más frecuente con los miembros
de otras culturas, ¿por qué no van a encontrarlos los intelectuales, los creadores de opinión
o los políticos? ¿Por qué dedicar tantas energías a perfilar las fronteras de nuestras diferencias
en lugar de aprender de la gente que dibuja el abrazo de lo que nos une?
Y yo preguntaré a su vez: ¿porqué pasar por alto los problemas de las diferencias, cuando es preciso reconocérlos para poder enfrentarlos? Quizás está el presidente confundiendo el reconocimiento de los problemas diferenciales como cuestiones a enfrentar con el mero subrayado de un pesimismo muy negro, metiendo esto último en aquel "contra mí" de los pesimistas, llamando pesimismo a la patentización de problemas. Y con los problemas no ocurre como con los monstruos de las pesadillas, que con ignorarlos, taparse los ojos y darles la espalda, van y desaparecen. Es decir, que si el pueblo elige un político -un partido en España-, no es para que oficialice y describa lo que el pueblo ya hace y mire para el otro lado donde todo es de color de rosa -lado de los abrazos que nos unen, que también hay que mirarlo, sí-, sino para que ese gobierno elegido plantee soluciones más allá de la palabrería descriptora y oficialista.
Entre esos problemas está el que el presidente señala: que existen personas, grupos y culturas dispuestos a combatir y acabar con los valores de otras personas, grupos y culturas. Aquí pecamos todos, es cierto. Pero a continuación, Rodríguez Zapatero da la vuelta a un proceso francamente dramático. Nos dice que:
Los que están dispuestos a combatir los valores de otras culturas y religiones con la violencia
antes o después emplearán la violencia contra las personas de su misma cultura y religión.
Sin embargo, personalmente, me parece que es alrevés: los que ya la emplean contra las personas de su misma cultura y religión son los que terminan combatiendo los valores de otras culturas, porque llevan inherente a sus actuaciones un hacer lo terrible "sin mirar con quien". La lucha contra los infieles desde el islamismo radical se lleva por delante, entre bombas, a muchos islámicos -sin distinguir aquí si de uno u otro lado. Las guerras en que está metido occidente, provocadas por sí mismo enmascaradas con sus "valores" en mano -no sólo EE.UU, acaba costando la merma de los propios criterios en que se cifran aquellos valores. Es lo propio del ejecutar a alguien sin ya siquiera preguntar -que ya es horrible preguntando- lo que acarrea el crímen sobre los del mismo saco. A esto suelo traer las palabras de Orwell, con aquello de "condenar a nazis sin juicio previo, y no sólo los nazis serán condenados".
Por la declaración que no puedo pasar, de todo el discurso, es la siguiente:
Frente a los que quieren sacrificar la paz para defender nuestros valores debemos
alzar nuestra voz para decirles que la paz es el último de nuestros valores que
estaríamos dispuestos a sacrificar, porque sin paz no hay libertad, no hay justicia,
no hay dignidad y no hay prosperidad.
Es sorprendente la forma en que se esquiva la cuestión "paz/guerra". Tampoco sostengo el latinajo de Vesgecio Si vis pacem para bellum, que a fin de cuentas pone más de manifiesto la guerra que la paz, pero jerarquizar los valores con la paz en el vórtice de la pirámide sería prepararse para todo menos para la guerra. Según el propio presidente, hemos de sacrificar absolutamente todos los valores menos la paz, cosa que en occidente y oriente, con el miedo metido en el cuerpo, supone el secuestro del propio pacifista, sus derechos y libertades. Precisamente en esto es donde se peca de utopismo en todo el proyecto, y en concreto en el discurso, pues ya alguien como Cristo pregonaba poner la otra mejilla, que aunque no significaba literalmente lo que aquí tratamos, hoy día supone hacer más fácil que a uno lo revienten la cabeza bofetada a bofetada -bomba a bomba, misil a misil, tiro a tiro, secuestro a secuestro etc. No sé exactamente que valor ocuparía el puesto más alto, quizás el respeto, el cual supone también la obligación de limar asperezas culturales, con o sin abrazos, y conlleva la responsabilidad de buscar los límites y puntos de no retorno. Pero los valores, valores son, siguiendo a Calderón y los sueños.
En fin, terminado mi café concluyo: el señor presidente, en su discurso, se vanagloria de los principales pecados de un político, como son la oficialidad y la palabrería; hace suyos y pruebas de su proyecto, el comportamiento muy anterior a este de los ciudadanos españoles, obviando hechos violentos por la ausencia de otros; confunde realidad con pensimismo; no está dispuesto a reconocer y enfrentar los problemas sociales-culturales sino por la vía positiva del "punto de encuentro"; sólo sabe ver las cosas en tanto que blanco o negro, y aún más grave, con aquel "conmigo o contra mí"; está dispuesto al secuestro del pacifista frente al violento sacrificando todo menos la paz, y por tanto, raya un utopismo casi enfermizo; y aunque estoy de acuerdo en algunas de las afirmaciones que el discurso contiene, necesito para ello sacarlas de contexto para asentir, jugando un papel muy diferente insertadas entre el resto de palabras.
Lo dicho, que parece que cualquier triquiñuela retórica sirve para pintar de amarillo su camino de baldosas hasta llegar al mago que solucione todo -corazón, valor y cerebro- y nos devuelva a Kansas con Toto y todo con tres toques de zapatos rojos. ¡En ningún lugar mejor que en casa!
Hec
Nota: Hasta hace escasas horas resultaba fácil encontrar el discurso de Rodríguez Zapatero en bastantes diarios digitales. Yo lo leí íntegro en Libertad Digital. He intentado localizar un enlace para que pueda ser leído y contrastado este blog, pero no lo he encontrado. Si alguien localiza alguno en que el texto sea completo, ruego ponga el link como comentario. Gracias. November 11 LIBROS EDICIONES ANTÍGONA
AUTOR: VV.AA, Antonio Albiol (Ed.)
EDITORIAL: Ediciones Antígona S.L.
AÑO: 2006
PÁGINAS: 163
ISBN: 84-935296-4-8
RESEÑA: Poética colectiva de jóvenes autores cuyas contribuciones abarcan desde la ironía y el sarcasmo, hasta el dolor, el arrepentiemiento y la revisión sentimental. Diferentes estilos y matices líricos se dan cita en una obra de nuevo cuño para un siglo recién comenzado, donde las voces, hasta ahora desconocidas, empiezan a sonar, gracias al esfuerzo de Ediciones Antígona.
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