| sofoclex's profileENDOXAMIENTOBlogListsGuestbook | Help |
|
May 30 EL PEQUEÑO DICTADOR BOLIVARIANORecuerdo que en 2002, cuando yo aún estudiaba en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, se organizó una tremenda pelea -no sé si llamarla intelectual- por el artículo de Gabriel Albiac en El Mundo titulado Vuelve el chimpacé. Digo que no sé si llamarla intelectual porque aquello estuvo marcado en ambos costados por las más rancias ideologías desembocando en el absurdo amarillismo que cuestionaba las posiciones políticas de Albiac o Gustavo Bueno. Además de los acostumbrados insultos irracionales, propios de alumnos que, sin saber de lo que hablaban, se lanzaban a degüello contra Albiac por mero posicionamiento infantil-dogmático, lo preocupante fue el grado de implicación de numerosos profesores de la misma facultad arremetiendo de cátedra a cátedra al colaborar desinteresadamente en aquel repugnante empapelamiento de las paredes y los pasillos. Se empezó, como manda la ortodoxia, con la acusación de racismo, y siguiendo el guión, se pasó a la del fascismo. No pocos profesores pusieron al servicio de la causa la propia filosofía que enseñan, para justificar el revuelo y el ataque, se exhibieron pancartas enaltecedoras de la "Revolución Bolivariana" -donde el miedo lo tengo en la movilización dogmática que la palabra "revolución" conlleva en determinadas conciencias- y el "descerebrismo" corrió rápido para llegar, no sólo a la injuria y calumnia, sino a la amenaza directa. Albiac tuvo que abandonar su cátedra, y todavía Fernández Liria se atrevía a criticar el que pudiera seguir cobrando.
Frente al racismo, Albiac sostuvo que aplicar "chimpace" y "gorilismo" a Hugo Chávez, términos de la que dicen "aristocracia blanca venezolana", los traía a cuento de su Malroux -citado constantemente por él- y no por cuestión de color. Entonces se le pidieron explicaciones de tener a Hugo Chávez por dictador, cuando simplemente es una democracia de izquierdas. Dicen que Albiac nunca respondió. Pero como suele ocurrir, es el tiempo el que termina contestando a la terquedad ideológica. Se tildó en su momento de mentira que Chávez pretendiera reformar la Constitución para convertirse en Presidente vitalicio junto al aumento de poderes; también que quisiera formar una extraña democracia de partido úncio. ¿Cómo entender entonces las últimas medidas represivas contra la oposición mediática y las amenazas de no renovación de licencias? Sobretodo si Chávez tiene su propio canal y programa televisivo, así como la sustitución de la cadena cerrada recientemente por un canal afín al gobierno. "Es que es una revolución", dirán, como es habitual cuando no se quiere manchar el comunismo y la izquierda con el término "dictadura" que reservan para el liberalismo y la derecha. Y estas verdaderas dictaduras se asientan al grito de "revolución", que repiten por cada esquina, megáfono y medio de comunicación. Castro, en cuba, lleva también unos cuantos años de "revolución". Palabreja tan obsoleta que, como la cerril visión izquierda-derecha, ampara con doble vara de medir en discursos ideológicos, lo que tanto se ha censurado de otros dictadores históricos. Lo que ni se perdona ni se tolera de unos, se aplaude y vitorea en otros.
Albiac tuvo que aguantar que se le considerara "filósofo del régimen", expresión que venía muy democráticamente a relacionar Franco con la actual derecha española, mientras todos estos bienpensantes romanticones cerraban, y cierran, los ojos a las actitudes de un pequeño dictador afianzado a base de un populismo y una demagogia tan aberrantes que introducen sin problemas los términos de violencia y ráfagas de ametralladoras en sus mensajes o la censura política. Hugo Chávez puede decir tranquilamente, como oigo hoy, que "el Chavez permisivo de 2002 ya no existe", amenazando nuevamente a otra cadena televisiva a la que dice irle a imponer "los mínimos". ¿Por qué ante esto los concienciadores de la moral callan, no dicen, miran a otro lado, buscando a otro al que colgarle el "aguilucho" del cuello?
Habrá que repetirlo: no fiarse de palabras como "socialismo", "comunismo", "revolución", "paz" y toda esa suerte de relaciones semánticas que después, en la práctica, sólo sirven para ocultar una maquinaria tan dictatorial y opresiva como cualquier otra. No siempre defienden lo que dicen, sino que sólo lo dicen para defenderse, para el guiño amistoso, para mover masas ciegas. Recuerdese que la guillotina también se empleó para defender los ideales de la Francesa y cortó cabezas de todas las posiciones con justificación de una ortodoxia irreal. También que el propio Marx se esmeró en detallar, no sólo las relaciones de producción, la enajenación, la lucha de clases y la lamentable situación obrera, o la dialéctica contradictoria del capitalismo... también expresó magnificamente cómo eso de "ideología" dentro de la superestructura condiciona irrealemente -¡y de que manera tan poderosa!- la visión del mundo y el sistema de creencias de la infraestructura, proyectando como natural el conflicto sobre fondos armoniosos. Sin embargo, parece que seguiremos esperando a que el dictador lo sea en toda su magnitud -si no lo es ya- para reaccionar. E incluso a veces, ni entonces se ve clara la situación.
Hec May 28 POR UN PUÑADO DE VOTOSSon un puñado de votos, no demasiados, los que separan y dan ligera ventaja a los populares en las urnas. Sin embargo, hay que insistir en que, pese a que les ha dado por hacer de las pasadas elecciones una muestra de las futuras generales, esto no tiene que ver con un panorama nacional. Se han empeñado los dos grandes bloques políticos en convertir y leer los votos de ayer como una votación al Gobierno de España, crasísimo error donde los haya. Peor aún es que tal mensaje haya calado en la población y que pierdan de vista que elegían a sus alcaldes y presidentes de comunidad. Por ejemplo, achacar el batacazo de Sebastián y Simancas en Madrid, a que si el PSOE está negociando con terroristas u otras cuestiones de política nacional, me parece una barbaridad y solemne tontería. Creer que lo de Sebastián ha sido por meter el dedo en el ojo de las "cuestiones personales" de Ruiz-Gallardón, es convertir las elecciones en cuestión de cotilleos. Dice José Blanco que tienen que analizar lo ocurrido en la capital, aunque el análisis es bien rápido: Sebatián surgió ya en medio del fracaso, sin programa, ni discurso, y le llovieron todas las corruptelas como tromba insólita en su etapa por la Moncloa, todo frente a Ruiz-Gallardón que, con o sin parquimetros, con o sin obras, se ha mojado arriesgada y voluntariamente en un proyecto por Madrid, guste o no guste. Nos reímos y quejamos de las cosas, pero ahí está, al menos, dando la sensación de que no sólo promete sino también de que trabaja y hace. Simancas, por el otro lado, frente a Aguirre, no podía triunfar con ese discurso contra-derechona de ricos y pobres, tirándole a la cabeza los problemas de educación que todos saben de su origen "logsiano" en la LOE. Y eso que ambos candidatos, Simancas y Aguirre, parecían más entretenidos en hacer política nacional en Madrid que en ocuparse de la Comunidad, con el escaso efecto que tiene utilizar Madrid, o cualquier otra provincia como bastión y feudo irreductible.
Verlo como primarias -si así lo quieren, que cambien la ley electoral-, sería como aceptar un divorcio malavenido, en que al niño se le regalan cucamonas y prometen caprichitos para lograr que odie al contrincante. Pero es como se quiere ver, y como se quiere que la población lo vea. Es más, las generales vienen de por sí planteadas en estos términos: un divorcio sin entendimiento. La consecuencia, como es habitual en la pequeña escala, es que el hijo sale perdiendo. El vaticinio, por tanto, es que la familia numerosa española, si se deja embaucar por los derroteros de la promesa y la carantoña, del "mirad que malos son los otros" mientras se le acaricia la corinilla, de la ideología y el proselitismo barato, saldrá perdiendo y seriamente perjudicada. Esto sí que tiene consecuencias directas sobre el ámbito de gobierno regional; si no se cree, mírese los resultados en Navarra, donde el PSOE y, junto a él, el gobierno actual, han de definirse sin medias tintas entre anexionistas-independentistas -NB Y ANV- y la defensa de la "foralidad" navarra. La actuación de lo nacional sí conlleva cambios nacionales desde el ámbito autónomico y foral al cuestionar el modelo territorial actual.
La perla del día nos la reservaba, como no, el señor Blanco, bendecido con el don de la palabra y la oportunidad. Reconociendo que tiene el PSOE un buen problema en Madrid, va el caballero y suelta, haciendo valoración nacional de los datos, que si quitamos Madrid, el PSOE gana -por la misma ligera diferencia por la que ganan los populares. En fin, que además de no lograr sacar un dato excesivamente favorable en ese jeribeque de análisis, ningunea una población de más de cuatro millones, la capital, que representa casi un diez por ciento del electorado general, incluidos los propios votantes del socialismo madrileño. Es decir, reconoce un problema y persiste en él: seguir ofendiendo a Madrid. Puestos así, quitemos también Valencia, Murcia o La Rioja, y quizás Blanco deduzca que España sólo vota socialismo. De veras, cada vez estoy más convencido de que esa llamada "jornada de reflexión", que los españoles empleamos para seguir con nuestra vida cotidiana, deberían aplicársela estos políticos para pensar, si no lo que hacen y van a hacer, por lo menos lo que van a decir. Pero ya sabemos que ni siquiera reflexionan el día después: todos ganan según se mire y se interprete y se quite de aquí y allá. Puro relativismo para aplausos y palmaditas en la espalda, "manquepierdan" -autocrítica y honestidad, ¡para qué! Mírese también al Partido Popular, que su victoria -brutal cabe decirlo- en Madrid lo toman como un vuelco en toda Epaña y es tomar la parte por el todo. ¡Tienen que aprender a leer nuestros políticos!
Ahora bien, la expresión que más me están haciendo detestar es aquella de "fiesta de la democracia". Con sinceridad, para mí no representa ninguna alegría la nula alternativa, el muy escaso consenso expresado en la necesidad de mayorías absolutas -tiranías de bajo rango- y menos aún que la voluntad del pueblo en las urnas no signifique el mismo valor voto por persona, o esa traición al sufragio que se llama "pacto postelectoral". El pueblo dice lo que quiere y nuestros políticos hacen lo que quieren con ello: retuercen la votación y la hacen decir algo que no ha dicho. Todavía recuerdo aquello de "el pueblo ha elegido una mayoría de izquierdas" cuando se juntaban partidos de tal índole -siempre autodenominados-, cuando la mayoría no absoluta correspondía a otra formación, o cuando el voto socialista no había votado otra opción. España habla, y los políticos traducen a su propio idioma.
Para las elecciones de ayer, como para casi todas en nuestro país, faltaba la música de Morricone en la pelea de los Rojo y los Baxter, aunque en este caso Clint Eastwood, haciendo de Joe, de, no con dolares ni oro en disputa, sino con el puñado de votos que expresan una voluntad popular, y que para los políticos sólo significa la diferencia necesaria para obtener el poder.
Hec May 23 ESPAÑOLES IMPORTANTES DE LA HISTORIALa televisión, por sí misma, no es mala. Es como un cubo, que no sabemos si es para la basura hasta que no le encontramos dentro las raspas del pescado. Si hasta el cubo de la basura podría servir para muchas otras cosas en caso de ponernos de acuerdo, ¡qué no ocurriría con este ingenio de la imagen en movimiento! Pero no; fíjense ustedes que cosas tan dispares y útiles como el cubo de la basura y el televisor se han vuelto lo mismo, no por la forma, sino por el contenido. Uno piensa, igual que del cubo, que la televisión prestaría un gran servicio a lo que nuestra imaginación quisiera llegar... ¡hasta que damos, no con la raspa, sino con el vertedero! Y ayer, Antena 3, se cubrió de gloria. En la cuestión de los desechos hemos aprendido -o estamos- a distinguir entre lo que va al contenedor amarillo, al verde, al azul -y no sé si me dejo algún color más allá del gris-naranja de los habituales-, mientras que en ese otro miembro familiar mezclamos el vidrio, el plástico, el papel, lo órganico y todo lo que se nos cruce por delante, y lo metemos en el cubo rosa de la estupidez.
Al repaso de programas que cuentan y debaten acerca de la fingida y pervertida vida de aquellos que se la financian por los platós y revistas, documentales sesgados, bombardeo de telenovelas enajenantes en tópicos y uniformismos, las cuales empezaron dirigidas a la "chacha", a la "maruja", al "ama de casa", jubilados y pensionistas -conste que tengo gran respeto a tales oficios y situaciones sociales- y que, en especial las sudamericanas, han desembocado ante los ojos adolescentes, como también programas que, ignoro si por algún durillo, bocata o refresco, hacen desfilar los complejos físicos y mentales de personas, los dramas y disputas familiares, los desengaños amorosos y las historias más sórdidas o extravagantes que puedan inventarse, o incluso aquellos que invitan a "hacerse famoso" encerrándose en casas, yendo a islas perdidas, o haciendo "castings" para cantante de moda -aquí se presentan quienes no han cantado ni tomado lección ninguna en su años de exitencia, pocos por lo general, y luego emiten sus pruebas para carcajada nacional-, que no hacen otra cosa sino mostrar las mayores indignidades y miserias, falta de escrúpulos y vergüenza, a cambio de hacerse un hueco en la pantalla donde les pongan verdes y les firmen los cheques... a este repaso, digo, añadimos la bazofia de ayer que titularon El español más importante del mundo.
No sólo la lista de seleccionados, donde se cruzaban Falla, Severo Ochoa, Ramón y Cajal, Goya, el Greco, Lope de Vega, Unamuno, Ortega, Machado, Alfonso X, Isabel la Católica, Santa Teresa, Colón, Cervantes -que ya es un crimen hacer elegir entre ellos ¡sólo a uno! y compararlos en ámbitos tan dispares- con Bisbal, Leticia Ortiz, Fernando Alonso, Nadal, Julio Iglesias, Sabina, "el cordobés", Butragueño, Gento, Felipe de Borbón, la Pantoja o el mismísimo rey Juan Carlos; sino también los elegidos para defender tal batiburrillo, desde María Patiño, pasando por las ex-ministras villalobos y Calvo, por citar ejemplos de los más sonados; o incluso, los que en el plató comentaban la jugada -José Bono o Antonio Gala. Tener que oír, creo que a una de las ex-ministras -no recuerdo cual- decir que en Santa Teresa era una virtud ser mujer, o ver cómo se glorificaba a presidentes nefastos... soportar a Gala, allí sentado poniendo pegas a los criterios de tal lista -¡no vayas, Antonio!- y diciendo barbaridades como que Granada jamás debió ser conquistada, que el abuelo de la Católica era tonto o que jamás debimos pisar américa -no sé qué estaría bebiendo, pero no parecía incoloro; ¡guárdatelas para La Tronera, Antonio!-... en fin, todo un disparate descomunal, una imbecilidad supina.
¿Qué se votaba: el más importante, relevante, icono de nuestra nación en su historia -ya digo, absurdo comparar entre los verdaderos- o simplemente el más conocido y famoso, que más veces haya salido en la pantalla -los muertos del s.XVI lo tenían difícil- dando igual la razón? Quizás es que soy demasiado exquisito y refinado, cultista y erudito, pedante acaso, pero entre quienes llevan muertos siglos y siglos y aún los estudiamos y leemos -aunque muchos que los estudian ni intuyen el porqué, ni les importa ni lo recordarán, cosas de la educación- o disfrutamos de sus descubrimientos e investigaciones, y aquellos otros que saben darle a la pelota, se casan con un príncipe y paren hijos, hacen el salto de la rana, o sirven de etiqueta para modas y ventas, no veo posibilidad de reunirlos ni cabe en mi cabeza hallarlos metidos en el mismo saco. No se ofendan los del segundo grupo, que si son buenos en lo suyo me parece perfecto; creo, sin embargo, que debo poner el grito en el cielo por los del primer grupo, dado que ellos no pueden. Pensar sólo en el anacronismo de que ayer un Unamuno estuviera vivo y se viera en el listado, después de saber cómo se las gastaba, bastaría para que a los genios que se les ocurrió semejante involución se les quitasen las ganas de repetirlo. ¿Alguien duda de que Quevedo le dedicara alguna sátira-burlesca o que para Cervantes fuera suficente razón de resucitar su monstruo y hacerle arremeter una vez más contra tales molinos? Sobretodo el último, que dejaron en segunda posición, cuando la mayoría de españolitos no sabrían decir nada de él más que el título de esa obra que ninguno de ellos ha leído.
¿Quién tuvo el honor ese de "más importante"? Juan Carlos I, que hay que dorarle la píldora en momentos en que la monarquía se discute por los foros al grito de ¡República! y banderas tricolores, con el cansado argumento del 23-F y la transición. Sorprendente, desde luego, España, donde nos conciencian con lo de las igualdades sociales y vamos denunciando a discreción toda discriminación, al tiempo que se encumbra la mayor diferencia de clase, sangre, familia y linaje. Lo reconozco, si no estuviera la Casa Real, Juan Carlos a la cabeza, estaríamos probablemente y de nuevo, a tortas y con mayores problemas diplomáticos de los que tenemos. Respeto que se haya ganado el trono en su momento, pero considero que en este país llevamos más de veinte años magnificando y exagerando una actitud y una decisión, y fabricando un héroe de leyenda. Y lo que es peor, convirtiendo ese aplauso también en herencia para los descendientes. En esto no tiene la culpa Don Juan Carlos, sino los súbditos que no rigen, más dados a lo hiperbólico que al juicio ponderado, al desequilibrio que a la proporción.
Ayer llovió y mucho por un Madrid que se hizo navegable antes que el Manzanares. Hasta "el más importante de la historia" sufrió las inclemencias en la Corrida de la Prensa en las Ventas; claro está, desde la barrera, con brindis de toros y demás protocolos de la fiesta. Pero pese a la lluvia, lo peor del día llegaba por ese aparatito, inofensivo hasta que es encendido. Las tormentas son cosas naturales, inevitables. El drama y la tragedia de la televisión, pareciendo lo contrario, son eliminables. Pero sólo nos dejan la opción de apagarla, de no comprarla, o de arrancar el cable de la antena -o la antena misma. No se cree auténticamente en las posibilidades y aprovechamiento que en ella podríamos lucir, junto a, desde luego, una programación que incluya también el mero entretenimiento. Lo que pasa es que no discernimos bien lo sanamente lúdico y la zafiedad, la grosería y chabacanería que han copado la programación y no dejan lugar a nada más. Dicen que es lo que la audiencia pide. Pues aquí tienen a uno que no; uno que piensa que, para esto, siguiendo con la analogía del cubo con que empecé, debiera el último engullir el televisor, si bien estaría complicado averiguar el color del cubo, o tan siquiera si algo es reciclable.
Hec
May 22 TERCERO EN DISCORDIASe habla de un nuevo partido nacional para el próxima año, surgido contra los excesos del chantajismo y caciquismo nacionalista, tal y como ocurrió en Cataluña con Rivera y Boadella. Ocurre en tierra vasca, con las voces de Savater, Díez, Gorriarán o Gutiérrez. Tampoco hay demasiadas pistas ni un programa oficial, sino unas ideas y una actitud a las que aún hay que dar verdadera forma política, aunque sabemos que la perspectiva y proyecto viene desde una izquierda descontenta con quienes ostentan, hoy día, la titularidad política de ese lado. Una de las pretensiones es reformar el sistema electoral contra la "llave" gubernativa que suponen los nacionalismos, asunto que, con la sola presencia de un tercer partido nacional fuerte, promete un balón de oxígeno a un sistema bi-partidista cada vez más oxidado.
A los españoles ya nos chirría la puerta del Parlamento, viendo desfilar por allí a los mismos de siempre durante años. Pero el mayor problema que tiene una nueva candidatura nacional es precisamente ese: luchar contra los cerebros anquilosados en la diferencia izquierda-derecha. "Y ahora, ¿dónde ponemos a estos?". Son muchos, demasiados años, identificando a los dos únicos partidos representativos -no incluyo a Izquierda Unida, que desde hace tiempo que comparte eso de "llave" del poder con los nacionalismos, sobreviviendo a la sombra del PSOE gracias a Llamazares- con dos denominaciones que se caen de viejas y obsoletas -por lo que siempre retrotraen el discurso hacia el pasado.
Personalmente aplaudo la posibilidad de romper el intercambio bilateral de sillón y palacio, pese a que un año quede para las siguientes generales, poco tiempo para el alto objetivo marcado. También es cierto que, aunque apoye iniciativas como esta, no pretendo dar a entender que concuerde con los principios que les rigen. Como suele ocurrir, acepto y comparto unas intenciones frente a otras. Por ejemplo, lo del sistema electoral y la ruptura del dual intercambio de poder, o postergación del mismo en mismas manos, es algo que suscribo. Sin embargo, no creo en el federalismo como sistema para España que pueda coordinar las actuales autonomías. Del mismo modo, respeto a los promotores, aun cuando se sabe mi disgusto intelectual por Savater, no por su persona ni por su decisión de no arredrarse ante las amenazas, que admiro, sino porque quiso dar un voto de confianz a Rodríguez Zapatero, ingenuidad donde las haya, y salió muy escaldado, o por su hondura filosófica e implicación universitaria: la primera me parece bastante trivial y la segunda, cuando fui universitario en la Complutense, pude comprobarla al ver como sus asignaturas las impartían quienes le suplían día sí día también -recuerdo haberle visto una vez o dos veces en cinco años por los pasillos, y muy pocas, me comentaron, dio una clase. De Rosa Díez me agradan su vehemencia e impulso, sabiendo que le habla a la gente y lo hace concreta y coherentemente, pero rechazo, cruz de Díez para mi gusto, su felipismo. Gorriarán y Gutiérrez me son completos desconocidos.
¿Quién sabe si esto prosperará o si serán buenos sus frutos y no pudrirá la intención el veneno político que recorre las venas de ciudadanos y partidos? Por lo menos es un intento de proseguir una transición inacabada y provocar un cambio de la mentalidad cerrada entre el blanco y el negro, lo bueno y lo malo, la república y la dictadura. Aunque he de tener cuidado al decir esto, que el Ministerio de Educación, en su publicación sobre "Educación en valores", en concreto para la paz, dirigida a padres y profesores, decreta "una democracia real" para la situación actual del país, y censura cualquier posición crítica frente a ello:
Tomemos los recientes ejemplos de América latina y sus "perdonadas" dictaduras o de nuestra propia realidad social, en la que siempre se airea el posible error del consenso político frente a la ruptura social como una duda que envenena y empaña la transición de la dictadura a la democracia, incluso cuestionando que estemos en una democracia real y no en una permanente transición sin futuro, (de ahí que algunos hablen ya, tras veinte años de democracia, de iniciar la "segunda transición".).
Si el bilateralismo, postelectoralismo y chantajismo para gobiernos de mayoría absoluta, o la hoy discutida independencia de los poderes, manifiestan una "democracia real", es cosa que tendría que ser discutida, y no sentarlo por principio, señora Cabrera. Menos aún cuando se les va a decir a los estudiantes.
Hec May 17 LA TRIFULCA DE UN DEBATE ELECTORALAyer debatían de nuevo los tres candidatos a la alcaldía de Madrid, esta vez en TVE. En sus líneas generales, como si de un guión se tratará, parecía una repetición del que en Telemadrid tuvo lugar antes. Puedo decirlo porque, loco que es uno, me he tragado las dos emisiones a ver si, por casualidad, alguien soltaba algo que me moviera al voto, más allá de promesas y ataques al rival sobre lo mal que lo han hecho. Soy un ingenuo, lo sé, cuando espero de la campaña electoral algo más del "que bien lo hacemos o lo haremos" y el "que mal lo hacen o lo hicieron", llevado incluso hacia lo que desborda la mera alcaldía: política nacional que nada tiene que ver. ¿Qué hacen debatiendo sobre Zapatero, Rajoy, Irak o el 11 de Marzo más allá de lo que corresponde al que ocupe el asiento de alcalde? Pues convertir el asunto en unas "primarias" fantasma -en nuestro sistema no existe tal paso- para las generales del próximo año. Sin embargo, algo que de bueno tienen las elecciones autonómicas y para alcaldía es que la ideología, la postura, la militancia y demás no tienen la importancia que alcanzan para muchos a nivel nacional. Lo que el alcalde o la presidencia de la comunidad haga tiene un efecto inmediato y bien visible en la región, ciudad y pueblo de que se trate. Realmente se percibe de mejor manera la implicación del político de turno con la tierra con la que se compromete, y es más necesario que nunca alejar el discurso ideológico o populista. Al fin y al cabo, los ciudadanos tienen delante de sus narices las consecuencias de tal o cual gestión. El reeligido, saltando el perviviente caciquismo, está íntimamente relacionado con la satisfacción del electorado. Hay buenos alcaldes socialistas, populares o de izquierda unida, como "chorizos" integrales e incompetentes totales en todos ellos. Ahora bien, cuando se trata de las grandes ciudades, con sus centros económicos y empresariales -no digamos la capital-... entonces la cosa se tuerce y retuerce, separándola de la calle, plaza, campo y región en que nos encontremos.
Todos los medios y políticos se hacen eco de la vergonzosa actitud del candidato Sebastián, aquí en Madrid, metiendo el dedo en lo personal de Ruíz-Gallardón. Pero, pensémoslo bien, ¿por qué saca el candidato primero Irak y demás, o se dedica a Rajoy y el PP nacional en un debate para la alcaldía? ¿Por qué el video promocional vuelve al "No a la guerra"? Se trata de una candidatura abocada al fracaso desde el comienzo, agravada con el asunto CNMV y BBVA, la oficina económica de La Moncloa... ¿No será que el PSOE ha convertido a Sebastián en ariete que haga trizas la puerta aún cuando también él se quiebre? Es una opción, nada pierden tal como está la situación de antemano; por contra, hacer el daño mayor desde abajo puede tener sus frutos.
Pero al margen de esta elucubración mía sobre el papel real que juega Sebastián, hubo pobrezas mayores que lo personal de Sebastián. Por ejemplo, el hecho de que este señor "presuponga la culpabilidad" de alguien no juzgado aunque imputado saltándose la "presunción de inocencia" que por principio practica nuestro sistema legal y judicial, como también la "culpabilidad" de amistades o alrededores del presunto, como si pudiéramos sospechar también del camarero que sirviera un café a la abogada. Es decir, el presunto inocente es, además, un apestado que mancha todo lo que toca, sean amigos o familiares, según el criterio de lo hecho ayer por Sebastián. Así de un posible delincuente hacemos ciento y ¡sin tener que demostrarlo!. Más pobrezas son, por seguir, el marginamiento del candidato de IU, que asistió a ambos debates como convidado de piedra, minusvalorado por Sebastián y Ruiz-Gallardón. Ángel Pérez, en un ágil sarcasmo, agradeció la atención que le prestaba la moderadora frente a la de sus rivales. Ruiz-Gallardón también cayó en sacar trapos nacionales, acusar la inexperiencia del socialista, mencionar -de pasada y como aviso- los asuntillos de aquel en la Oficina Económica de Rodríguez Zapatero, o, posteriormente -día de hoy- ocurrírsele compararse con Sarkozy -el recientemente elegido como cabeza visible de Francia.
Y dice Cándido Conde Pumpido, Fiscal General, que le da pena que puedan haberse podido pasar en la ilegalización de listas pro-etarras -las impugandas, claro, que aún quedan otras con las que se hace lo posible por blindarlas con Garzón-, que la izquierda Abertzale se queda sin a quién votar. Si apuramos, los xenófobos tampoco lo tienen... ni yo, que después de lo visto en dos ocasiones, ni en la alcadía, ni en la comunidad, y me voy preparando para las del año que viene -seguro nos recuerdan trenes, muertos y todos se llamen mentirosos... lo hacen ya y todavía queda. Grave es la petición que hizo Ángel Pérez por lo que denota: voten ustedes, pero no en contra. Porque hoy no se vota un programa, se "desvotan" otros. Esto son elecciones a la española: ¡Vota bien, y no mires a(con) quién! Y si no votas, no opinas.
Hec May 15 LAXANTESEl Ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, debe tener algún familiar en lo farmaceútico, cuando nos viene pidiendo el voto para el socialismo y así dar un laxante a los estreñidos mentales del PP, o recomendando fármacos para quienes no digerimos la presencia de ANV en las próximas elecciones. Claro que, siendo normal que el PSOE siempre achaca sus problemas a la oposición, me inclino a pensar que es el señor Bermejo el que no hace bien de vientre y ha debido de tener algunos largos asuntos sobre la taza. Si no, no me explico esta repentina obsesión escatológica del ministro. Ahora bien, cierto es que el socialismo en España no aparenta tener atascos ni difíciles digestiones, pues llevan unos años muy sueltecitos, sin necesitar baño, ¡que para algo está el país! Sin embargo, hay un grave problema para todos nosotros, y es que a España no la diseñaron como retrete, y aunque se pueda deponer -¡cuántos siglos de satisfacción!-, no existe cadena de la que tirar o botoncito que apretar para desaguar. Ellos, muy prudentes, bajan la tapa para que no se vea, sin caer en la cuenta de que los españoles no estamos fuera, sino debajo y dentro, recibiendo, de continuo, el regalo maloliente que riega La Moncloa y aledaños. Fíjemonos cómo será la cosa, que el hedor ha llegado a tocar las narices a los europeos. En fin, que al señor Bermejo, no le sale bien ni siquiera el sarcasmo. Todo el asunto queda ahí, en cada españolito, que en ocasiones, hasta aplaude la jugada.
Y es que la historia es de sobra conocida. Cuando llega cita electoral, vienen los políticos a por el suculento voto de nuevos jóvenes, pensionistas, obreros o inmigrantes. Sacian su hambre, vuelven a subir a su Olimpo y nos devuelven nuestra confianza en forma de boñigas, no siempre sólidas. Por algo al ritual de la urna y el papelito se le llamará "comicios", tan similar a lo del comer y a eso otro de lo cómico. Y es que en España siempre nos ha hecho mucha gracia la ventosidad a destiempo y las anécdotas sobre deyecciones.
Si quisiera ser retorcido, podría pensar que el señor Bermejo ha lanzado un mensaje oblicuo, y no quería meterse con los populares, sino reconocer que lo de ANV hace polvo las tripas y necesita de ayuda para pasar. Pero ni a este señor le reconozco tal capacidad retórica, ni voy a intentar tragar, si no es masticando, todo este espectáculo. Además, no quiero ni pensar que el Partido Popular le haga caso y se tome el laxante, porque entonces la fiesta entre la que nos cae de los unos y la que nos vendría de los otros... el PP, marcando la diferencia, siempre ha sido de los que hacen sus cosas en casita y allí queda, aunque algún exhibicionista les ha salido. En lo que presta su ayuda la oposición es en no sacar el tema poco a poco, sino taponar para que surja en todo su esplendor, bien junto y compacto, bien algo más salpicante y esparcido, cuando más falta hace. Lo tiran a los medios, los grandes escatólogos del país -gente con estudios-, quienes nos lo clasifican y explican pormenorizadamente. Y debe ser ciencia selecta y complicada, cuando existe tanta discrepancia en cuanto a la cantidad y fealdad del excremento analizado.
Siendo sincero, yo no he podido digerir lo de ANV porque ni tan siquiera lo he tragado. Debo de tener una boca muy pequeña para tan gran rueda de molino. Yo siempre he sido más de los de panceta que de los que comen tomo y lomo y luego precisan de fármacos. Puede ser que engorde más, pero lo que se hace en el retrete es sagrado y no conviene complicarlo. A mí me sale bien, no tardo mucho y quedo bastante satisfecho. Será que también hace falta llevar limpia la conciencia para estos menesteres. Sí es verdad que en ocasiones me pongo la radio, y ¡oiga! todo va más rápido. Alguna influencia evacuativa ejercerán los verduleros "radiohablantes". Puede que también tenga algo que ver mi madre, que siempre me decía eso de ¡niño, caca! y de un golpe me deshacía cualquier posibilidad de volverme coprofílico. No sé porqué, pero a mí no me hace falta ayuda. Lo úncio cierto es que la política de este país se está convirtiendo en verdadero asunto de intestinos y muy serias digestiones, y en un inframundo de cloacas estancadas.
Hec May 13 LA CUESTION EDUCATIVA: ¿PARA QUE SIRVE ESTUDIAR?Un alumno, todavía en secundaria con diecisiete, me tira a la cabeza esta pregunta, que comúnmente llega como afirmación, cuando tocamos a Lope de Vega. Otro, el día que nos ponemos a analizar sintácticamente oraciones. Uno más, en bachillerato, me lo dice al estar explicando los principios fundamentales de los Estados Modernos. En general, ninguno entiende que les corrija cuando leen, y todavía menos cuando escriben. "Mientras m´ntiendan, pa qué", sueltan. Les reprendo cuando duermen en clase o no tienen una postura adecuada, y responden que no están molestando. Al día siguiente no saben dónde lo dejamos el día anterior. La mitad vienen sin libro, sin cuaderno o folios, sin bolígrafo -¡dónde quedó la coquetería del estuche!-... y hasta algún día me he encontrado con que a uno ¡se le ha olvidado la mochila!, y viene con las manos en los bolsillos. Doy la clase entre interrupciones chismosas sobre cualquier estupidez, hago los ejercicios oralmente -sin cuaderno- porque sé que no los traerán hechos -probado dos veces, a la tercera no va la vencida-, y a diez minutos de terminar, empieza el taladrador "es la hora, profe". Téngase en cuenta que nunca empieza la clase a la hora, y uno podrá medir la capacidad de atención de estas generaciones en no más de veinte o treinta minutos, aunque ni tan siquiera la prestan, sólo guardan silencio aletargado.
¿Pueden ser las generaciones tan estrechas de personalidad, para valorar solo lo útil a un placer inmediato, y desechechar a Lope y tanos otros? Los más pequeños no cuestionan la utilidad de colorear un dibujito, lo hacen a placer. Incluso antes, yo mismo en la adolescencia, cuestionaba la utilidad, pero no sentía que aquello negase el deber de estudiar -¿Quién sabe si serviría? Los de hoy lo cuestionan, no como inquietud, sino como excusa para deshacerse de sus responsabilidades. Es más, vuelven a su infacia académica y pasan la hora dibujando sobre un papel, o sobre el tablero -los que vengan sin cuaderno. Les respondo que, efectivamente, no sirve de nada si nos empeñamos en que es inútil. "¿de qué os sirve no estudiar?", devuelvo. Para dormir, para divertirme... para hacer lo que me dé la gana, contestan. Respuesta, sin duda, esperada. No puede sorprendernos. Placer inmediato es lo que quieren, y como cualquier estudiante, no pueden aventurar con la imaginación que la inutilidad que ahora ellos achacan al estudio, inundará su propia vida cuando, con más edad, se sientan incapaces de realizarse más allá de lo inmediato. Lo que con su tierna edad consideran libertad, se volverá cárcel en el futuro. Ese hacer ahora lo que les da la real gana, trocará en un hacer lo que les manden. No perciben esta hipoteca, siquiera percibirán mañana que les teledirigen, cosa difícil sin criterios. Es cierto que aún estudiando, muchos terminan en el fango. Más aún lo es, que sin hacerlo, el fango es el destino inevitable, no por las calificaciones, no por no saberse esta o la otra fecha de nacimiento, el nombre de aquella batalla o el pensamiento de aquel autor. Simplemente porque ellos mismos no tendrán opción de evitarlo, cuando, cerrado todo camino por la defensa de su temprana e infinita libertad, se encuentren con las cuatro paredes que limitan la estrechez de su espíritu.
Suele ocurrir que cuando uno es pequeño, todo le parece muy grande. También que, en esa situación, uno crece y lo demás va pareciendo más pequeño aunque no decrezca. Al final, se queda apretado en un ínfimo cuartucho personal, en el que la libertad de movimiento es escasa. Con el paso del tiempo, el que se consideró su propio aliado para la libertad, se vuelve su enemigo y carcelero.
No es un idealismo utópico eso del veritas liberavit vos, si se entiende que sólo estudiando uno puede intentar liberarse, pese a que pueda no lograrlo. Lo que sí es un utopismo adolescente, y últimamente muy exagerado, es ese malentendido carpe diem que reluce como excusa en nuestras jóvenes generaciones e irresponsablemente se aviva desde el Ministerio y la legislación. Una utopía de muy trágico destino, que los profesores profetizamos a grupos de incrédulos alumnos. Normal que no lo crean. Yo tampoco lo creía a su edad. Pero, no sé cómo, fui poco a poco poniendo los pies en el suelo y contactando con la realidad. La profecía seguía siendo exagerada, y lo sabía porque empecé a ver lo que de cierto tenía. Parece que hace falta exagerar para que se pueda ver lo cierto que sostiene a la visión. A los de hoy, ni exagerando grandemente el futuro fracaso, deciden ensachar un poco su espíritu y procurarse un habitáculo personal algo más cómodo.
Y se sigue acusando a los contenidos que se enseñan de que están desconectados de la realidad. Pudiera ser, no lo niego. Pero, indudablemente, los que por la comodidad a la que han sido acostumbrados, están absolutamente desenchufados en su presente, no ya de la realidad, sino de su propia vida, son estas generaciones del "¿para qué sirve estudiar?" que, en la verdad de su intuición -no nos engañemos, saber no sirve-, descubren la excusa para condenarse ingenuamente. No sirve, en realidad, de nada, saberse que Lope naciera en 1562; pero si nos vinieran diciendo que lo hizo en 1700, reconoceríamos a un mentiroso o engañador. Siempre fue mejor ser un desgraciado Sócrates que un cerdo dichoso. El primero, desgraciado o no en la vida, sabría que intentan comprale con la bellota con la que el segundo se siente feliz. Las generaciones de hoy, no serán Sócrates, desde luego, pero tampoco el cerdo... acaso la bellota les queda por ser, antes de caer en la nada.
Hec May 09 FALSO DE TODA FALSEDADEn la disputa política de nuestro país, si se me permite este burdo análisis, existen dos mecanismos que no fallan: lo del facha para las derechas y lo del corrupto para las izquierdas. Es el sanbenito que lleva cada uno colgado, el tópico que siempre cuela y funciona. ¿Cuántas veces hemos oído a la izquierda -incluyo al señor Llamazares- tirarle el franquismo a la cara al Partido Popular? ¿Cuántas veces ha sido menoscabada la confianza depositada en el Partido Socialista por la brecha que le abren con lo de la corrupción? Fíjese el lector, además, que la palabra "corrupción" cuando se la achacan a la derecha, usan otra expresión como "escándalo urbanístico" o "especulación". Pareciera que hasta la izquierda considerase como propiedad suya y en exclusiva aquella junto a la palabra "comisión". Pues bien, después de tres años de "cordón sanitario" contra "esta derecha cerril y casi gótica" -gran aportación intelectual de Luppi y resto de faranduleros-, ayer, los nacionalismos e Izquierda Unida votaron a favor de una propuesta del Partido Popular que exigía la elección parlamentaria para el cargo de Presidente de la CNMV, dejando sólo -¿cordón?- al Partido Socialista, que se opuso -prefieren seguir siendo ellos, mientras continuen en el sillón, los que elijan a dedo. Incluso los mismos han dejado abierta la posibilidad de aliarse con el "miserabilismo" del PP -aportación de Sacristán-, en una hipotética victoria de la derecha, tanto en autonómicas como en generales. ¡Qué lejos queda esto de aquellas declaraciones en bloque de no pactar nada con Rajoy! -pacto del Tinell-, a pesar de empeñarse en decir, con la boca grande, y defender, con hipócrita mirada, la necesidad de consenso entre los grandes partidos. Lógicamente, nacionalismos y resto de partidos sólo están con la calculadora en la mano, para seguir condicionando al partido más votado; pero, ¿qué ha pasado para que existan en ellos dudas sobre la solidez del PSOE, y entreabran la puerta por si acaso?
Que un ex-presidente de la CNMV, despechado, que ocupó su puesto colocado por el PSOE, va cantando todo un recital de acusaciones gravísimas contra el vicepresidente del mismo organismo -marido de una Ministra-, la Oficina Económica de la propia Moncloa y el antiguo mano derecha económico de Rodríguez Zapatero -así nos lo presentó el Presidente Zapatero, alguien de su total confianza personal- que nos trajeron como candidato a Madrid -¡y de ellos sólo ha dimitido, a cambio de poder dar el concierto, el que canta!. Mientras tanto, Arenillas, el vicepresidente, purgando puestos con ceses fulminantes a los que no le son afines. Dos corrupciones, una en Ciempozuelos, donde falta aún por conocer el paradero de 39 millones de euros, y otra más de comisiones desorbitadas en Ibiza. También ocurre que tenemos un contubernio ETA-PSOE-Fiscalía del Estado -lo llaman proceso- que es un incio, aunque avanza; que siempre está verificando un abandono de la violencia y las armas, aunque se ha verificado todo lo contrario; que se suspende, luego se rompe y ahora se interrumpe, aunque quedan para tomar cafetitos; que excarcela presos y retira cargos a encausados, o que impugna listas tapadera a fin de que pasen desapercibidas las listas en los feudos de la clásica HB -¡y el gran poeta García Montero decía que el PP estaba junto a estos! Son muchos los ministros que están tocados: Rubalcaba con ETA, Solbes con CNMV y opas varias, Mercedes Cabrera con su educación, Caldera está desaparecido después de sus regularizaciones y leyes de género, María Anotnia Tujillo, también desaparecida con sus minipisos, Moratinos más solo que la una en Europa y amistando con bananeros, Bermejo pegado al hundido Fiscal General y aún luchando contra el franquismo... ¿Y Rodríguez Zapatero? Desde hace meses que no sale a dar la cara y deja que sean sus ministros los que breguen con los asuntos nacionales, pero hoy ha aparecido para decir que todo es mentira, falso de toda falsedad; De la Vega, vicepresidenta, todo mentira mentirosa; Miguel Sebastián, después de volatilizarse ayer en plena pre-campaña -con lo sagrado que son estos momentos, y con lo pendientes que tenía a los medios, absolutamente para él-, dice que "arrecian las mentiras del PP"; y Blanco, deseando "desaparecer de la primera línea política". ¿Y detrás de la palabra "mentira" y "falsedad"? Cabría pensar que dirían porqué es mentira. Pues no. La argumentación se acaba en la "a" en que termina la palabra, o en la "d" de la segunda. Esto, y no tanto el discurso popular, es lo que les convierte en muy sospechosos, en faltos de credibilidad: no aportan argumentos más allá del infantil "en tu culo explota". Bueno sí, que quien miente es el PP, como con el 11-M, Irak y el Prestige. Llamativo que Felipe González -que como Aznar, tiene que andar metiendo pullas- diga que lo suyo era "calderilla" respecto de lo de hoy. ¡Claro! Su gobierno se lo curró en diez años, y estos en tres, duplicando las cantidades.
A mí, personalmente, me asquea esta clase política que tiene y se saca trapos sucios para ponerse y quitarse de un gobierno del que no se ocupan. Algo en que, sin duda, es más efectivo el Partido Popular -me guste o no, al César lo que es del César-, que aguarda y espera mientras le van picando y mordiendo hasta que, cuando más le interesa, tira todas las piedras al mismo tiempo; una efectividad que se ayuda de la ineptitud del socialismo hasta para delinquir, al relajarse y confiarse de la situación pensando que el lobo está muerto. Piénsese en el extraordinario error de entretenerse en derribar a Aguirre y Gallardón aquí en Madrid, y olvidárseles bucar un buen candidato -tardaron meses, vendiéndonos una superestrella invisible, y acabamos con un desconcido que termina haciéndose famoso por corrupto- o preparar un programa defendible, propio y con lemas y propuestas no plagiadas. El PSOE, que ha intentado sacar de todo, y no puede callarse nada para esperar; el PP, que estratégicamente espera sabiendo que cuanto más alto se vuela, más dura es la caída. Los otros, el batiburrillo de grupos minoritarios, atentos para recoger moneditas. Ellos, todos, en su guerra, y nosotros, estupefactos, comprobando en manos de quiénes ponemos el poder, las decisiones y el gobierno de nuestra tierra y su futuro.
Hec May 07 PEPE, EL BUFONAtendiendo a su "profesión", me tomé la licencia de calificar a Rubianes de "rufián". Aprovechando la ocasión que él mismo brindó, se convirtió en el "Idomeneo" español. Ahora, por fin, una juez da su permiso para calificarle de "bufón", lo que ella considera notoria y reconocida fama suficiente como para no aceptar como provocación o ultraje al Estado sus palabras en aquel deplorable programa en la televisión autonómica catalana (TV3). Para esta juez, lo de bufón es la propia idiosincrasia de Rubianes. Ahora entiendo yo la rebaja de pena y excarcelación de De Juana, pues no otra sino la propia idiosincrasia del terrorista es la que le lleva a expresar espontánea y naturalmente amenazas -a partir de ahora nos sujetaremos todos a nuestra propia idiosincrasia o a la de nuestro pueblo cada vez que nos de por cometer un delito. Considera también la juez de una "profesionalidad intachable" la actitud del presentador, Alberto Om, que solo le faltó revolcarse por el suelo, frente a lo que sí hubiera sido profesionalidad: o bien pide un mínimo de educación al invitado, o, al menos, mantiene la compostura y no entra al trapo de la malaeducación del payaso Rubianes -conste que payaso es sinónimo de bufón. No se denunció al público, que entre aplausos y risotadas jaleban la actitud del chufletero, más que nada porque no tienen responsabilidad en la emisión, dirección o realización de aquello.
Y nos dice más la juez, y es que, además de eso de la "idiosincrasia", el que se diga "que se metan a España ya por el culo" es algo demasiado genérico como para que cualquier español, por el hecho de serlo, haya de darse por ofendido. Muy al contrario, para ella y su libre interpretación, como no hay referencia a España como nación, se trata de un ejercicio de sus derechos de libertad de expresión y de ideología -igualito que De Juana. Será que Rubianes tiene que ir diciéndonoslo uno por uno, quizás. Será que el contexto social del momento, con la palabra nación en debate y aplicada a Cataluña, con otros movimientos defendiendo la única nación constitucionalmente española, no era el referente de las palabras del mamarracho -conste que sigo con la línea sinonímica. Claro, luego vino diciendo que se refería a una concepción de la España franquista diferente de la democrática y constitucional -es decir, especificó qué España, pero no qué culos tenían que alojarla. Es decir, que según la juez, el tipejo este decide quién es demócrata y constitucionalista y quién se comporta como franquista, que al caso, eran estos últimos -curiosidades de la vida- los que salieron a defender España como nación única e indivisible -dudo mucho que los muertos tuvieran que meterse a esa España por ahí, sino los vivos, por lo que es fácil deducir a qué culos se refería Pepe.
Para acabar, según la juez, son fiscalía, acusación de un particular y la Asociación para la Defensa de la Nación Española malévolos, maliciosos y abusivos al presentar sendas querellas, así que les toca pagar las costas del juicio.
Lo que a mí no me queda claro, una vez más, es este amplio, casi infinito margen de interpretación judicial, por el cual, el juez que admitió la querella sí observó indicios de delito, y la que ha terminado juzgando no los ve. Me atrevo a afirmar que, o uno de los dos esta ciego, o en nuestros tribunales hay una absoluta relativización de las leyes que va más allá de la legítima interpretación judicial. Concibo la discrepancia entre jueces dentro de las cuestiones que atañén al delito, o a la pena a imponer... pero no sobre si existen o no, indicios o el delito mismo.
En conclusión, que como al bufón, al loco y al tonto no se les toma en serio -de siempre se conoce la excusa de hacerse el loco o el tonto para que a uno lo dejen en paz- estos pueden campar a sus anchas. Pepe, como bufón, puede seguir haciendo el ganso ante todos, aunque a veces la gansada sea una ofensa. Ya lo dice la juez, a Pepe no se le puede tomar en serio, cosa que, si yo fuera Rubianes, no me parecería un elogio. Es la cruz de la moneda que, por el otro lado -el de la "cara dura"-, le da permiso para insultar.
Hec May 06 CUANDO VIENEN ELECCIONESEn los meses previos a una convocatoria electoral, lo que los políticos llaman "campaña" para diferenciarlo del resto del tiempo que llaman "pre-campaña", ocurren y se prometen cosas de lo más surrealistas o contradictorias que cabe imaginarse. No hace mucho que el Gobierno y el PSOE sacaron adelante su archifamosa ley de la paridad -otros lo llamamos "parida"-, esa que regula por porcentajes la cantidad de mujeres y varones que debe haber por puesto y cargo dentro del ámbito laboral, la misma que ha convertido a las mujeres en "cuotas" y que ha segregado por sexos el acceso a los puestos de trabajo de modo que solo compiten mujeres entre sí por su cuota y varones por la suya. Una ley que, aunque supone la imposibilidad de rechazar a una mujer por serlo frente a un varón, conlleva el rechazar personas, quizás competentes, por haber completado el cupo sexual, así como el tener que admitir a las personas, en primer lugar, por su género. Ni iguala el acceso ni permite la competencia en las mismas condiciones: separa por sexos y punto. Pues esta ley tiene sus primeras consecuencias en este tiempo electoral con el PP impugnando listas del Psoe que no cumplen con los porcentajes exigidos por su propia ley, o el Psoe impugnando las del PP porque sólo contienen mujeres. ¡Qué más da que las personas de las listas sean competentes! ¿verdad? Aunque siendo políticos... Y hay otras listas, por el norte de España, donde el criterio no es este de si mujer u hombre, sino aquel otro de que no puede haber más de tres terroristas, o afines del medio violento, juntos. El gobierno dice que hay que respetar a los jueces que lo han decidido, y los jueces que el gobierno debió presentar la solicitud de impugnación completa de ANV. Es decir, el gobierno responsabiliza -vía fiscalía y abogacía del Estado- a los jueces, usando de aquello de la independencia, y los jueces acusan al gobierno -vía también fiscalía y abogacía del Estado- de no haber recurrido al camino más propio para evitar la presencia de ETA-HB en ayuntamientos y demás. Y es que, con aquel criterio de no más de tres personas sospechosas... ¿Quién está por en medio? El señor Conde Pumpido, Fiscal General, más ocupado en hablar de la Pantoja que de su decisión de presentar solicitud de impuganción a menos de la mitad de listas de ANV y la total de la tapadera de AS. El mismo que va retirando cargos a Otegui, ante la estupefacción de las salas de tribunales y el cabreo de jueces. El mismo que rebaja penas y pide atenuación por razones humanitarias para huelgas de hambre. Con este Fiscal General, uno sólo puede sentirse seguro si se hace terrorista. Esta es la broma que circula para la Pantoja, o para la huelga que ha iniciado el personajillo del "Cachulí". Otra que circula es el llamamiento masivo a no presentar la declaración de la renta y no pagar, para que el dinero de los impuestos no llegue a manos terroristas cuando estas lleguen a los ayuntamientos -digo bromas, aunque en realidad son sarcasmos muy serios. Acaso deba hacerse otra ley de paridad, no con si se es varón y mujer, sino si se es terrorista o no, por cuotas también.
Por otros lados, aquí en Madrid, el Ministerio de Fomento y la Presidencia de la Comunidad pegándose por los metros y centímetros que corresponde a cada uno en la nueva terminal de Barajas, para inauguraciones. Que si tal publicidad es subliminal, que si tal slogan está calcado de uno del pasado de la oposición... O los futuros alcaldes, Sebastián y Gallardón, prometiendo la navegabilidad del Manzanares, el hacerle playas y piscinas... Simancas, para la Comunidad, prometiendo poder ser denunciado si no se cumple el derecho a la vivienda digna, y Aguirre comprometiéndose a pagar a pachas -bueno el 10%- la hipoteca joven. Mucho "metro" y más agujeros que me traen a la mente -aunque incluye este servicio para mi casa-; Simancas, que da mucho juego, pidiendo ocio alternativo para las drogas y el alcohol -además de que no sea ocio en tanto que tales, Madrid cuenta con cines, teatros, conciertos... ¡si vienen de otras Comunidades y pueblos aquí! En fin, como siempre, todos a darse el "paseillo" por las calles -los hay, como Simancas, que van a domicilio- estrechando manos, besando mejillas, abrazando cuerpos de a pie, fabricando sueños a la población. Otros también se dan paseillos cuando deberían estar en otro lado, de nuevo por el norte, pero este ni estrecha, ni besa, ni abraza -menos a su novia, normal en el amor.... es más, nadie quiere cruzárselo, aunque preferirían no poder cruzárselo. Y para el final, si eramos pocos, parió Leticia, que no tiene que ver con las elecciones, efectivamente, porque nadie ha elegido lo que viene después de Juan Carlos.
Hec May 04 EL CIRCO ROMANO (EL ESPECTACULO DEBE CONTINUAR)Con las cosas como están, ¡y nos detienen a la Pantoja! Que cosas pasan por pura casualidad. Por la noche, en un coche camuflado de lunas tintadas, a gran velocidad, para una comparecencia, una fianza y que se vuelva a su casa para quedar a la espera. ¿Realmente hacia falta esta intervención policial tan de cara a los medios? ¡Hay que ver la eficiencia nocturna de los agentes! Y allí está, en primera página y con gran titular, desplazando toda otra cuestión, la detención de la tonadillera. Y el Fiscal General, que se sabe en mitad de un buen lío con las listas de ANV, hablando de Isabel. Pero aún llama más la atención que antes de la intervención, el presidente estuviera por allí, dando mítines contra los "famosos" y felicitando en comisarias la labor contra las corruptelas -de las que no se salvan ni los concejales de su partido, ni aquellos otros detenidos con anterioridad que salieron del PSOE como independientes y llegaron alto, lejos, y cayeron también al calabozo. Si fuera la primera vez que algo así "llama la atención", pues bueno, podría pasar como casualidad. Sin embargo, lo de Marbella y los malayas, los sellos de Forum y Afinsa... coincidiendo en fechas con lo que iban a ser otros titulares... ¿demasiada casualidad? Conste que puede serlo, que lo admito -hay que tener cuidado que aquí a la más mínima, junto a lo de facha va eso otro de conspirador-, aunque todos arqueamos una ceja. ¡Todos! No, un grupo de irreductibles, con poción mágica sobre estas cosas, no ven nada raro; son los demás los excéntricos a los que se les hacen los dedos huéspedes con tales coincidencias. La sospecha, lo extraño, no tiene parecido ninguno con la realidad; es decir, más allá de ello, todo ficción. Pues nada, felicitemonos todos por detener a tanto delincuente, después de que hayan estado delinquiendo ante nuestras narices desde años y años... -¿desde cuándo Marbella? ¿Y Forum y Afinsa?
La antigüedad utilizaba el mismo arma de control: echar a la calle algo vistoso, que entretenga a las masas dentro del circo. Una buena pelea de gladiadores y unas fieras sueltas por la arena. Franco, ante las huelgas, echaba unos toritos en la tele, y todos en su casa. Y los tenemos, toros y gladiadores -tan llenos los medios de esa hipnotizante raza rosa-, en pelea y discusión. Pantojistas contra no pantojistas -monotema de alguna cadena de televisión de mano italiana-, a degüello. Y para los más avispados, discusión sobre si es o no "cortina de humo" -casi incendio del circo y el teatro-... mientras que no se hable de lo que no interesa. Pero hay helado rico de piña, para el niño y la niña, y es que los muy cosmopolitas y europeos están pudiendo seguir los debates Royal-Sarkozy en rigurosísimo directo, como otra pelea, ya no de gallos o gladiadores, sino como dos colosos electorales... ¡las elecciones de Francia! Cada vez que veo la televisión pública me dan ganas de ir a votar a París en lugar de nuestras nímias elecciones autónomicas y de alcadía. ¡Pobre de la Pantoja! Las malas lenguas lo comparan con lo sonado de otra del oficio, la difunta Lola, que también sirvió al efecto. ¿He dicho malas? Perdón, ahí iba un "conspiradoras lenguas fachas". Con tanta noticia al gusto, no sé cómo se las apañan los diarios para cuadrar todos los titulares bien en grande -bueno, de algunos sí lo sabemos. Quizás tengamos que volver a aquellos enormes periódicos de sábana -los alemanes, que son más grandotes que nosotros, aún los tienen-, de los que además de por el borde, hay, también, que doblar por la mitad. En las radios es más fácil: sólo tienen que leer más rápido y comentar con menos palabras. Pero no pensemos que algún día esto parará. Como en todo circo -incluido el romano y el gubernamental-, pese a la tragedia, "el espectáculo debe continuar".
Hec May 02 INDEPENDENCIA DEL 2 DE MAYOEl 2 de mayo se celebra un hecho histórico y curioso para las ciencias de la historia. Acostumbrados a cuatro nombres de generales, reyes, puntos geográficos y fechas, en 1808 nos encontramos hablando de todo un pueblo, de gente como el empecinado o Espoz y Mina, campesinos y labradores, e insurgencias contra la ocupación francesa por todos los rincones de España. No se puede hablar de grandes batallas, sino del fantasma de las "guerrillas", aunque las victorias sí tienen sus nombres propios así como la valentía en Monteleón. También se tuvo suerte, al tener Napoleón abierto el frente en Rusia y contar la península con la ayuda inglesa -ahí Wellington- y portuguesa. Pero esto pertenece al desarrollo, no a la chispa ni al comienzo, cuando hubo de rebosarse el vaso frente al Palacio Real junto al sentimiento de haber sido traicionados por un tal Godoy -este se había asegurado unos terrenitos en Portugal como precio de la venta de España en la factura de Fontainebleau. Se oye decir, y pudiera ser cierto, que aquel levantamiento popular no fue tan espontáneo, sino ya preparado de antes para derrocar a Godoy; dado que no hizo falta, se aprovechó la conspiración contra la ocupación. Sin embargo, es difícil de creer que todo un pueblo estuviera compenetrado para tomar cuchilos y mazas contra sables y fusiles. Algo de mayoritaría espontaneidad tuvo. También sus consecuencias lamentables en el retorno de Fernando VII, el inicio de persecuciones, ejecuciones y exiliados... culminando en las guerras civiles carlistas -que pareciera que solo en 1936 nos dedicamos a guerrear civilmente- el s.XIX, aunque sólo fuera el comienzo de la debacle española, de una crisis profunda que se ha llevado por delante casi todo el s.XX.
El levantamiento es todo un símbolo nacional y autonómico. Se habla de sentimiento patriótico y, la verdad, desde el hoy, extraña imaginarse a Galicia, País Vasco, Cataluña, Zaragoza, Valencia, Andalucía o Madrid, luchando hombro con hombro, codo con codo, contra una fuerza extranjera de ocupación. Pero no marca un antes y un después, no pasa de ser algo puntual en la caída en picado de España, un terremoto con todas sus replicas entremezcladas de constitucionalismo, absolutismo, república, guerra... y al pasar la hoja del siglo hacia el XX, las mismas con añadidura de un auge de dictaduras.
El momento intrahistórico del 1808, ese instante del pueblo, no ha pasado más que como anécdota curiosísima, como una rama de laurel sobre la corriente del río de la historia. Un último levantar la cabeza de la tierra para observar el trompazo que vendría después; un instante de seis años de duración hasta apagar definitivamente las luces de lo nacional para vivir entre crespones negros. Hay quienes se preguntan si no nos hubiera ido mejor en manos francesas... más que por lo ganado o lo perdido, por lo que nos hubiéramos ahorrado. Sin embargo, desde entonces, está muy, pero que muy mal visto, el afrancesamiento, aún cuando detrás de los Pirineos no van mucho mejor que nosotros. Aunque eso sí, por aquí últimamente somos muy de egalité, liberté et fraternité impuesto con guillotina -pues que esta sirvió para todo por igual-, y también muy dispuestos a recuperar los desastres de la guerra -tanto los de Goya como los desastres posteriores. Uno ya no sabe si gritar ¡Viva España! o no perder la voz y el tiempo y enrolarse por lo que pudiera pasar.
Hec |
|
|